Freno a la banda ancha móvil en México
Según cifras oficiales, México cuenta con 70 millones de líneas de telefonía celular, pero de esa cantidad solamente 7 millones de usuarios, o sea el 10%, está capacitado económicamente para acceder a un equipo 3G o de última generación, necesario para poder conectarse a la red con banda ancha móvil, exceptuando por supuesto a los ordenadores portátiles.
De esta forma, para que el número de equipos de este tipo aumente y, por consiguiente, se incremente al mismo tiempo la penetración en cuanto a banda ancha móvil, será necesario que se registre en el corto tiempo una disminución en el precio de estos celulares inteligentes.
De cumplirse este abaratamiento, y potenciarse el acceso a las nuevas tecnologías, las firmas del sector podrán mejorar el índice de ingreso por usuario, algo que parece tener en vilo a las empresas del área tecnológica y comunicacional en México. Vale recordar, igualmente, que la tecnología 3G y el acceso a banda ancha móvil es una realidad en México desde hace varios meses, aunque aún la compra de los equipos necesarios resulta imposible para buena parte de la población local.
Por otro lado, los especialistas locales también han indicado que podría lograrse una mayor cobertura 3G y acceso a la banda ancha móvil de implementarse un mayor número de iniciativas de administración digital. La posibilidad de realizar más trámites oficiales en forma online sería sin dudas un gran empujón para el sector, que además lograría así una mayor integración con el mundo.
Asimismo, aún los consumidores mexicanos no se han relacionado en forma estrecha con la tecnología 3G y con todas las ventajas que suponen las conexiones de banda ancha móvil. Incluso, todavía existen dos millones de líneas en México que trabajan con la tecnología digital PCS, anterior a la 3G.
Accediendo a la banda ancha móvil, el consumidor puede obtener directamente en su celular descargas de archivos de video, fotos, datos y voz de una forma muy rápida y operativa, lo que indudablemente permite que el consumo de estas tecnologías aumente en forma paralela a la satisfacción del usuario.
Y como en México operadores y fabricantes requieren imperiosamente incrementar el ingreso por cada usuario, deberán mejorar las tecnologías disponibles, abaratar el costo de los equipos y extender por todo el territorio mexicano las redes de banda ancha móvil.
Como indicábamos anteriormente, un estudio de la organización 3G Américas concluyó que solamente el 10% de los usuarios de telefonía celular en México posee un equipo 3G o está en condiciones de obtenerlo, pudiendo de esta manera conectarse a la red con banda ancha móvil.
Aparentemente, este escaso número también estaría relacionado con el porcentaje de usuarios que optan por los servicios de cuenta fija, o sea un pago mensual que incluye una determinada cantidad de llamadas o de manejo de datos. Concretamente, este número también se ubica en el 10%.
El resto de los usuarios (el 90%) se comunica mediante el sistema de tarjetas prepagas o recargas por medios electrónicos. Lógicamente, este sector debería poder abonar una cuota mensual si el objetivo es incrementar la incidencia de conexiones de banda ancha móvil.